Proizvod vam ne odgovara? Nema veze! Proizvode možete vratiti do 30 dana
S poklon bonom ne možete pogriješiti. Za poklon bon primatelj može odabrati bilo što iz naše ponude.
Do 30 dana za povrat
Poco después del final de la Segunda Guerra Mundial, el régimen rumano decidió prohibir la Iglesia greco-católica local, unida a Roma: sus obispos, sacerdotes y fieles se vieron forzados a incorporarse a la Iglesia ortodoxa. Muchos de ellos se negaron y fueron arrestados. El obispo greco-católico Ioan Ploscaru fue detenido en 1949 bajo la acusación de espionaje y traición a la patria. Estuvo quince años en prisión y después fue permanentemente vigilado por los servicios de la «Securitate» hasta 1989. En este libro describe en primera persona la ferocidad de los verdugos, las humillaciones aberrantes a que sometían a los prisioneros y, sobre todo, el testimonio de la muerte de algunos de sus compañeros. En todo ello da muestras de una extraordinaria resistencia espiritual, de una fe capaz de discernir la luz en la oscuridad y de perdonar a sus perseguidores: «Humanamente, he sufrido mucho, con angustia pero también con esperanza, siempre en la fe. He considerado a nuestros torturadores como ?instrumentos? y a ninguno le acuso; al contrario, deseo para ellos una verdadera conversión a Dios».
Dobar dan! Ja sam Libroamiko, vaš književni savjetnik.
Kako vam mogu pomoći?