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TODO SE FUE A LA MIERDA no empieza con una ruptura.
Empieza con una mujer que ya no está.
No porque se fue.
No porque eligió a otro.
No porque la relación terminó.
Se murió.
Y desde ahí, Leo Martin hace lo que lleva veinte libros haciendo de distintas formas: mirar lo que quedó tirado después del golpe y escribir antes de que alguien venga a ordenarlo, limpiarlo o convertirlo en una enseñanza.
En el libro 021 no hay recuperación, moraleja ni promesa de que todo mejora.
Hay un padre tratando de entender qué dejó atrás.
Un hombre que insiste en que los hombres no lloran mientras reconoce que llora.
Un escritor que se declara mentiroso y después pasa cien páginas dejando pruebas.
Un catálogo convertido en archivo.
Una editorial que compra espacio publicitario dentro del propio desastre.
Muertos que siguen presentes.
Vivos que ya fueron borrados.
Y hay una mujer.
La misma que alguna vez estuvo viva, pariendo a Gabriel entre sangre, vísceras y gritos.
La misma que tiempo después quedó inmóvil dentro de un cajón.
La misma con la que había cogido dos días antes.
No hay metáfora capaz de arreglar eso.
TODO SE FUE A LA MIERDA mezcla duelo, paternidad, sexo, abandono, masculinidad, religión, fama, redes, tecnología, relaciones rotas y el oficio de escribir cuando escribir tampoco sirve para salvar nada.
Porque acá la escritura no funciona como terapia.
Funciona como registro.
Una caja negra hecha de recuerdos deformados, contradicciones, humor negro, bronca y escenas que probablemente deberían haberse quedado guardadas.
Pero salieron.
Diecinueve capítulos atraviesan ese recorrido con títulos como ELLA SE MURIÓ JA-JA, LA ÚNICA GARANTÍA ES EL CATÁLOGO, MUERTOS EN VIDA POR FIN, COGIMOS DOS DÍAS ANTES, SOY LA EMPRESA AHORA CAGAMOS y ESTUVE CUANDO VOS NO.
No son adornos.
Son partes del expediente.
Este libro tampoco intenta presentarte a Leo Martin.
Para eso existen veinte anteriores.
El 021 llega después, cuando las explicaciones empiezan a sobrar y el autor ya conoce demasiado bien sus propios mecanismos como para fingir inocencia.
Si buscás una historia ordenada sobre cómo alguien perdió algo y después aprendió a vivir sin eso, probablemente elegiste mal.
Acá nadie aprendió demasiado.
Algunos simplemente estuvieron.
Otros no.
Y él sabe perfectamente quién es quién.
Dobar dan! Ja sam Libroamiko, vaš književni savjetnik.
Kako vam mogu pomoći?